Tres razones para usar la aplicación de la CCSS al enfrentar el Covid-19.

¡Es un momento crucial de la historia de la humanidad!, Costa Rica está demostrando una gran capacidad para luchar y alcanzar una solución que, aunque no es definitiva, ha provocado que el mundo hable de nosotros. El problema es el riesgo latente, hay una gran posibilidad de enfrentar una segunda ola del Covid19 que podría ser más violenta, y provocar daños irreparables.

Por esta razón se están discutiendo mecanismos que reduzcan el riesgo, y una de las alternativas más viables es usar la aplicación celular del Expediente Digital Único en Salud (EDUS), habilitada por la Caja Costarricense de Seguro Social y que ya cuenta con 1,9 millones de descargas (un 38% de la población), según indicó el ministro de Ciencia, Tecnología y Comunicaciones, Luis Adrián Salazar.

“Esta aplicación tiene incorporada una función de rastreabilidad de los síntomas y dibuja un gráfico de contactos de hasta cinco niveles y construye el grafo en ambas direcciones. La idea es rastrear donde estuvo y con quienes tuvo contacto la persona contagiada dos semanas antes de ser diagnosticada la enfermedad, y establecer una “cuarentena de precisión” aislando a quienes tuvieron contacto con esa persona para hacerles pruebas y descartar el contagio”, comentó el señor Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica, a La Nación.

Es urgente responder a los cuestionamientos para usar EDUS en dispositivos móviles, sin permitir que se conviertan en obstáculos. Es fundamental crear un plan de acción que haga viable el proyecto, conociendo de antemano que habría una invasión de la privacidad personal, por lo tanto, un alto riesgo de oposición de parte de los costarricenses y algunos sectores políticos podrían querer aprovechar esta situación para su propio beneficio y no para el bienestar de toda la población.

Es mi deseo plantear, para que puedan ser analizadas y discutidas, tres razones para usar esta aplicación en este momento crucial:

Como una primera razón planteo que en Costa Rica tenemos una alta penetración celular y siendo así, y desde el punto de vista técnico, “No hay ningún impedimento tecnológico para usar el rastreo celular”, mencionó el ministro Salazar. Además, el ingeniero Sasso mencionó que “Intentar la trazabilidad con herramientas manuales, como lo serían hojas de cálculo, es a todas luces impráctico. Es casi imposible recordar quien nos atendió en el supermercado o farmacia”. Sabemos que IOS y Android tienen un sistema de rastreo de contactos por Bluetooth y si se llegara a confirmar que una persona se ha contagiado, los que hayan estado a nueve metros o menos serían alertados.

Segunda, es muy oportuno indicar que, aunque “La georreferenciación es sin duda una intromisión grosera a la privacidad” los tiempos que estamos viviendo son excepcionales. La trazabilidad y rastreabilidad violan la Ley de Protección de datos en Costa Rica, por lo tanto, para que sea activado, todos deberíamos estar de acuerdo, pero si no se logra un consenso, el Estado tendría que emitir un decreto justificado en el bienestar de toda la población, pero que debería ser revocado cuando la enfermedad sea controlada, al haber minimizado la segunda ola. Esto es clave, los costarricenses no pueden dudar que el gobierno va a, realmente eliminar la opción una vez termine la pandemia.

Tercera, ha llegado el momento en que debemos comprender que aunque nos preocupe y nos haga sentir amenazados debemos enforcarnos en la salud pública y no en la privacidad individual. El uso de esta aplicación tiene una importancia y urgencia radical. No tenemos tiempo para probar y tratar de llegar a un utópico consenso. Preguntémonos ¿pondremos en peligro el futuro de nuestro país, su salud y economía? Todo depende de esta decisión, cada día que pasa aumenta el riesgo de que ocurra lo que están enfrentando otros países, un escenario extremadamente violento para el que nadie estaba, ni está preparado.

Por: Luis Diego Bolaños-Aguilar. Universidad Fidélitas.