Lo que SÍ debés hacer cuando estudiás en la casa

En tiempos de cuarentena y distanciamiento social, mientras te quedás a salvo en casa, parece más tentador quedarte en la cama viendo películas que prender la computadora, sacar algún libro y ponerte a estudiar ¡pero no es tu culpa! probablemente no has puesto en práctica las técnicas de estudio que vamos a recomendarte hoy.

Convertirte en un estudiante responsable en casa es más fácil de lo que parece, si incluís en tu rutina estos 5 pasos para lograrlo y así sacarle provecho a tu tiempo en casa:

Dormir bien: el primer paso para lograrlo es tener un buen descanso. Si bien es cierto, durante estos días es común que muchas personas experimentan insomnio porque la situación actual genera estrés o ansiedad, dormir al menos 8 horas al día le permite a tu cerebro procesar mejor la información recibida, es decir, en tu caso si estudiás y dormís bien, tu cerebro va a guardar mejor la información para que permanezca a largo plazo.

Elegir un espacio para estudiar. Buscá un espacio donde podás tener todo lo que necesitás para estudiar -computadora, libros, cuaderno de apuntes, lapicero – idealmente que sea un lugar fresco, poco ruidoso y donde otros miembros de la familia no necesiten estar con frecuencia. Ojalá la iluminación sea buena y podás estar en una posición que sea cómoda como estar sentado ¡no se vale estudiar acostado!

Hacer un horario. No es suficiente decir ¡voy a estudiar! si hoy te dan ganas y mañana… ¿quién sabe? Lo más recomendable para crearte el hábito de estudiar regularmente durante la semana, es hacer un horario. No debe ser tan restrictivo, pero podés hacerlo detallando los días y horas que vas a disponer para realizar esa actividad, por ejemplo: los lunes de 9 a.m. a 11 a.m. estudiás una materia y los martes de 2 p.m. a 4 p.m., hacés trabajos de la universidad.

Probar métodos de aprendizaje. Ahora que estás en casa, podés buscar el método más efectivo para vos. Algunas alternativas van desde hacer resúmenes por temas, mapas conceptuales, esquemas hasta grabar tu voz mientras estudiás algún capítulo y luego podés escucharlo para repasar con más facilidad.

Por último ¡despedite de las pijamas! Andar en pijamas puede ser muy cómodo, pero no es lo mejor para ponerte las pilas mientras estudiás. Nuestra recomendación es que primero te bañés y te pongás una ropa cómoda – que no sea la pijama –  para que sea más fácil que te acostumbrés a diferenciar los tiempos de ocio de los tiempos de estudio.

Estamos seguros que si ponés en práctica estos consejos, vas a mejorar tu rendimiento en el estudio y poco a poco lograrás hacerlo un hábito en tu rutina. Recordá que estudiar en estos momentos te permite mantener tu mente activa sin perder el ritmo que tenías antes y así, te será más fácil retomar las clases cuando sea el momento apropiado ¿Listo para seguir estos pasos? ¡Sí podés!