Por Isaac Cohen*

El apoyo reciente del Partido Republicano a mayor gasto público y menos impuestos fue recibido en los mercados de valores con una zambullida, como señal de futura inflación y mayores tasas de interés. Varios indicadores confirmaron esta percepción.

El Departamento de Trabajo dijo, la semana pasada, que el índice de precios al productor aumentó 0.4 por ciento en enero, o 2.7 por ciento desde el año pasado. Asimismo en enero, el índice de precios al consumidor aumentó 0.5 por ciento y excluyendo los más volátiles alimentos y energéticos aumentó 0.3 por ciento. Además, la tasa de desempleo se enero se mantuvo en 4.1 por ciento, pero los salarios por hora aumentaron 2.9 por ciento, desde el año anterior, el mayor incremento desde 2009.

Una pregunta es como el banco central interpretará estas señales, durante su próxima reunión en Washington el 20-21 de marzo. En gran medida, porque el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal es el índice de precios de los gastos de consumo personal, el cual ha permanecido debajo del objetivo de 2 por ciento durante más de cinco años. La nueva cifra de este indicador para enero deberá ser divulgada el primero de marzo y falta ver si confirma las señales inflacionarias emitidas por los otros indicadores. De ser así, la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto, por primera vez bajo la batuta del nuevo Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, aprobará el primer incremento de la tasa de interés de este año.


*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio, UNIVISION, TELEMUNDO y otros medios.