Había gran expectación respecto a la reunión del fin de semana, en Doha, Qatar, de 18 productores de petróleo representativos de casi la mitad de la producción mundial. Rusia y Arabia Saudita, los dos mayores productores, estaban allí otorgándole credibilidad a la posibilidad de lograr un acuerdo para congelar los niveles de producción. No obstante,  la notable ausencia de Irán se convirtió en lo que impidió el acuerdo. Según los informes de prensa, la ausencia de Irán significó que el acuerdo no sería aprobado por todos los  miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, como lo requería Arabia Saudita.

El lunes, los mercados financieros abrieron a la baja, pero se recuperaron al cierre y los precios del petróleo se mantuvieron en alrededor de $40 por barril, porque se mantuvieron los niveles de producción de marzo. Rusia sigue siendo el mayor productor, con casi 11 millones de barriles por día, seguida por Arabia Saudita con 10.19 millones. Fue el acuerdo en febrero entre esos dos gigantes, para congelar la producción a los niveles de enero, que contribuyó a estabilizar los precios del crudo en alrededor de $40 por barril, después de llegar a $27.

También está contribuyendo a la estabilización del precio la disminución de la producción de petróleo en Estados Unidos. Según la Agencia de Información Energética, en marzo, la producción estadounidense disminuyó 90,000 barriles diarios, desde febrero. Además, la agencia pronostica que la producción doméstica de crudo en Estados Unidos disminuirá este año a 8.6 millones de barriles diarios y a 8 millones en 2017.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.