La Rectora de la Universidad Fidélitas, Ana Isabel Solano, fue invitada el pasado miércoles 22 de Febrero a las 3pm, a una entrevista en la sección “Mujer en Acción” del programa llamado Pulso Empresarial, transmitido por el medio radio Columbia.

Mujer en acción es un espacio en el cual se comparte con mujeres que están en el ámbito de los negocios, deportivo o cultural y demás, que generan acciones el día a día para una vida y un entorno mejor.  Por dicha razón se invitó a Ana Isabel Solano, la Rectora de la Universidad Fidélitas, para conocer un poco sobre su forma de aportar a la sociedad aspectos positivos para una Costa Rica mejor.

En breve se compartirá con el lector la entrevista a partir de preguntas realizadas directamente por el conductor Nilsen Buján de radio Columbia y las respuestas generadas por la Rectora de la Universidad Fidélitas.

¿Como empieza esta aventura suya de ser Rectora de una universidad que va en crecimiento?… La cual ha tenido de alguna u otra manera montañas rusas y usted como Rectora está cargo de esta gran institución.

Bueno, en realidad es una historia bien interesante. Yo creo que la Universidad Fidélitas a nivel nacional se ha venido distinguiendo, este año la Universidad cumple 37 años de existir en Costa Rica, por lo cual para efecto de las universidades privadas tener más de 30 años de brindar los servicios de enseñanza superior es un símbolo de experiencia. Pero más allá en realidad, para mi en particular, ha sido todo un gran desafío.

Mi carrera profesional principal, la realicé en el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) , en la cual laboré durante tres décadas. Además tuve la oportunidad de ser Vicerrectora y Académica durante 12 años en el TEC.

Luego en una etapa posterior a la jubilación, un gran grupo de compañeros profesionales del TEC y mi persona, entendimos que nosotros le debemos muchísimo al país, esto ya que el TEC nos ha formado como una generación de profesionales, por lo tanto llegamos a pensar que una forma de retribuirlo, era poder colaborar en una universidad privada, por lo que coincidimos en hacerlo en la presente Universidad Fidélitas.

La Universidad Fidélitas se venía destacando básicamente en un área importante donde tenían un reconocimiento principalmente en las áreas de Ciencias Económicas y Sociales. Era y es una universidad que se distingue por haber formado una cantidad de personas que estaba integrada al sistema bancario nacional tanto privado como público.

Hace 5 años llegamos a la Universidad Fidélitas y en conjunto con el consejo universitario, estos nos dieron la confianza para que nosotros pudiéramos hacer un cambio, una gran odisea, basado en dar el ejemplo en que la universidad, tanto pública como privada, tiene que distinguirse por la calidad y esa calidad debe demostrarse y la única forma de lograrlo, es que otro órgano autónomo e independiente lo certifique.

A partir de ahí en los últimos 5 años la Universidad Fidélitas se adhirió al sistema nacional de educación superior existente en Costa Rica llamado SINAES, al día de hoy hemos cosechado importantes frutos, se lograron acreditar 8 grados académicos entre bachillerato y licenciatura, lo cual representa un símbolo de tranquilidad y confianza para los empleadores de un profesional, esto a través del valor agregado que significa el sello de calidad del SINAES en el título de los profesionales en el mercado laboral.

¿Cómo hace usted un antes y después? ¿En qué momento dice usted como mujer yo quiero asumir este reto?… Las mujeres hoy en día se les presentan retos de asumir gerencias, direcciones o presidencias de instituciones. A veces sucede, que algunas mujeres deciden retractarse del reto y otras que si tienen el ímpetu y el apoyo familiar. 

¿Cuál es el ánimo suyo para decir “yo puedo empezar a dirigir esto”, es decir la Rectoría de la Universidad Fidélitas?

Básicamente es el sentido del convencimiento y el reto consiste en que, al haber laborado en una universidad estatal, me dió la oportunidad de conocer la gran cantidad de jóvenes que se quedan sin acceso a la educación superior universitaria estatal, básicamente por un tema de presupuesto público, ya que existe una limitación en los cupos que se asigna respectivamente a los nuevos ingresos cada año. 

Me correspondió observar la realidad de muchos jóvenes se quedan por fuera de universidades estatales, debido a la nota de admisión obtenida, esto por el motivo principal de la limitación en la asignación de cupos. Ver como estos jóvenes que no lograban ingresar, se llenaban de frustración y sentían que perdían su sueños de estudios profesionales, se convirtió en todo un reto para mi persona. El poder colaborar con una universidad privada, que pudiera asumir el reto, fue lo que se presentó en la Universidad Fidélitas, encontramos un consejo universitario también dispuesto a hacerlo. 

Nos propusimos el objetivo, de que la Universidad Fidélitas se convirtiera en una universidad, que le brinde a la población estudiantil el acceso sobretodo en carreras de corte tecnológico, dirigido a aquellas personas que no logran entrar a las universidades estatales, es por ello que es considerada como la “universidad de las ingenierías”. Además queremos ser una opción en el ámbito privado que tenga la misma calidad y condiciones que las universidades estatales.  Y la única forma de asegurar la calidad, es entrar en el proceso de acreditación de las carreras ofrecidas con el SINAES, el cual es considerado como un espacio de encuentro donde se iguala la calidad de universidades públicas y privadas, sometidas al mismo instrumento de acreditación y al mismo cumplimiento de los indicadores.

Voy a pasar al capítulo de la mujer costarricense, ¿Cuál es la radiografía que usted tiene de la mujer en Costa Rica? ¿Qué es lo que usted ha podido palpar con otras mujeres profesionales respecto al tema de la mujer costarricense? En la actualidad, ¿Tiene la mujer el camino más abierto para poder desarrollarse?

Yo creo que la situación de la mujer en Costa Rica, ha venido avanzando en los últimos años, sin embargo, también estoy convencida que no avanza al ritmo que debiera. Si queremos lograr ser un país inclusivo, con una meta de desarrollo, de fomentar la calidad de vida de los costarricenses, es muy difícil avanzar, si se deja de incorporar a las mujeres, ya que somos la mitad de la población en el país.

Se debe permitir la incorporación de la mujer en todos los ámbitos, esto por medio de acciones positivas:

  1. Nivel de educación, el acceso de las niñas desde la primaria, seguimiento de las adolescentes en la secundaria, el poder apoyar a las mujeres para que realicen una carrera universitaria.
  2. Buscar condiciones de igualdad en el campo laboral, aún en Costa Rica existen brechas muy importantes en todos los ámbitos que dificultan mucho la participación de la mujer.

Siento que la mujer costarricense es luchadora, tiene ambiciones, estudia y sobretodo está muy comprometida. Así que se deben crear las condiciones que favorezcan y que vayan a poder efectivamente ayudarnos a lograr una verdadera igualdad.

Interesante el planteamiento de los jóvenes, hoy por hoy donde empieza la generación Millennials y con ello también a desarrollar la conducta, al pensar que pueden reemplazar el trabajo o desaprovechar oportunidades al rechazar una propuesta de trabajo… 

¿Cómo hacerles llegar ese mensaje de inspiración y motivación a los jóvenes estudiantes de carreras profesionales?

Sí claro, es fomentar a los jóvenes, especialmente a las jóvenes en su incorporación a las carreras de corte tecnológico. En Costa Rica, al igual que en muchos países, todavía tenemos rezagos de una cultura patriarcal y esa cultura en nuestro inconsciente nos genera discriminaciones, sin darnos cuenta, esto cómo no potenciar a las niñas desde la primaria, la posibilidad para que ellas se enamoren de las carreras de corte tecnológico y que estas le pierdan el temor a las matemáticas.

Poder tener un diseño, para que al final esta cultura patriarcal que todavía hoy nos arrastra, que enfoca a las mujeres a desarrollar un rol de lo que la sociedad espera de ellas, aquellas que tengan que ver con el bienestar familiar, por eso la mayoría de las profesionales están en carreras del área social como educación o enfermería,porque son las carreras que al final se acompañan o complementan con el rol como esposa y madre, según esta sociedad patriarcal. 

¿Podrá ser que la mujer se minimiza, al no ser tratada con el mismo titulo de su profesión que como la sociedad lo hace con el sexo masculino? ¿Existen mensajes subliminales?

Sí, se le llaman mensajes subliminales. A veces, sin darnos cuenta se transmiten mensajes de aspectos masculinos sobre las carreras tecnológicas o de ingenierías, si recordamos hace unos años atrás se daba un aspecto mercadológico ilustrado dirigido hacia la población masculina.

En la Universidad Fidélitas tenemos un programa en el que se le impulsa a la mujer a representar estas carreras, nosotros ofrecemos 6 ingenierías y quisiéramos que carreras como la ingeniería civil, electromecánica, telecomunicaciones y demás, estuvieran representadas también por las mujeres y dejar de lado esta serie de aspectos que se hicieron en la sociedad en el pasado. Si queremos lograr eliminar los paradigmas, debemos hacerlo desde la edad temprana de la mujer, es decir, en la primaria.

Un cierre en el tema de la mujer, he escuchado que a las muchachas hay que decirles sí se puede estudiar una carrera en la que el hombre normalmente lleva la batuta. También para instar a esas mujeres en que estén en sintonía con la Universidad Fidélitas. ¿Qué nos puede decir?

Lo primero que hay que hacer, es eliminar los paradigmas que venimos arrastrando desde la formación primaria.

Lo segundo entender, que hoy en día existen muchas opciones de estudio, la Universidad Fidélitas tiene dos sedes en San Pedro y Heredia, en la que se imparten las carreras de corte tecnológico y ciencias económicas y estamos en proceso de acreditación con el SINAES en cada una de ellas, donde las mujeres pueden realizar sus estudios, ofreciéndoles a estas el acceso geográfico y de educación que desean.

Mi mensaje es que estos retos hay que asumirlos sin ningún miedo, no hay ninguna diferencia intelectual desde luego, entre los hombres y las mujeres, nosotras también tenemos la capacidad de ser multifuncional y desarrollarnos como profesionales sin dejar el rol de ser madres y esposas. Solamente son paradigmas ocasionados en la sociedad patriarcal, que hay que dejarlos de lado y vencer los temores que nos causan.