Después de descender a $26 por barril, en febrero pasado, los precios del petróleo han llegado a $50 y la pregunta es si eso es sostenible. Del lado de la oferta varios factores contribuyeron a duplicar el precio. Hay estimaciones de que hacia fin de año, la producción de petróleo en Estados Unidos disminuirá en un millón de barriles diarios, desde la cúspide de 9.7 millones de barriles diarios alcanzada en abril de 2015. Disturbios políticos en Nigeria han afectado la producción de crudo, causando una reducción de las exportaciones de entre 600,000 y 800,000 barriles diarios. También los incendios forestales en Canadá han recortado la producción de petróleo en cerca de un millón de barriles diarios. Por ende, ha sido eliminado el excedente de producción de 1.3 millones de barriles diarios. Finalmente, hay preocupación que el caos en Venezuela principie a lesionar la producción de crudo, lo cual no ha ocurrido hasta ahora. Aún así, no hay preocupación todavía de que haya escasez de petróleo, porque los inventarios, tanto privados como estratégicos, superan los 4,500 millones de barriles.

Del lado de la demanda varios factores también están contribuyendo al alza del precio del crudo. Por ejemplo, la Agencia Internacional de Energía basada en París estima que durante el primer trimestre de este año, por primera vez en cuatro años, la demanda de productos de crudo refinado en India alcanzó 400,000 barriles por día, superior a los 353,000 barriles diarios en China. Además, en mayo, las importaciones chinas de crudo fueron 39 por ciento mayores que el año pasado.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.