Al inicio de las reuniones de primavera de este año, el Fondo Monetario Internacional divulgó el Panorama Económico Mundial, su publicación estelar. Los pronósticos del desarrollo mundial han sido revisados hacia abajo, a 3.2 por ciento para este año y 3.5 por ciento en 2017. El Consejero Económico y Director del Departamento de Investigación del Fondo, Maurice Obstfeld dijo que los fundamentos de la economía mundial son frágiles, con riesgos potenciales. Entre estos últimos se encuentra la turbulencia financiera, la desaceleración en China, los precios del petróleo y algunos choques no económicos, tales como el terrorismo, los flujos de refugiados, o las epidemias globales.
El crecimiento en las economías avanzadas ha perdido impulso. Este año, la proyección es que la economía estadounidense crecerá 2.4 por ciento, mientras que en la zona del euro y en Japón el crecimiento seguirá siendo modesto en 1.5 y 0.5 por ciento, respectivamente.
En contraste, el crecimiento será desigual en las economías de mercado emergente y en desarrollo. Entre las primeras, Brasil y Rusia están en recesión, mientras que India sigue siendo una luminaria y China desacelera, en transición hacia un crecimiento más sostenible basado en el consumo y en los servicios. En América Latina el panorama sigue siendo adverso para los exportadores de materias primas. Una excepción son las economías de México y Centroamérica, porque ambas se benefician de la recuperación en Estados Unidos, mientras que a las últimas también les favorecen los bajos precios del petróleo.

Por Isaac Cohen*
*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.