Por tercer año consecutivo, la economía de Estados Unidos se estancó durante el primer trimestre, creciendo a una tasa anual de apenas 0.5 por ciento, conforme a cifras divulgadas por el Departamento de Comercio. Confirmando la experiencia de los dos años anteriores, el Banco de la Reserva Federal de Atlanta pronostica un rebote a 1.8 por ciento para el segundo trimestre de este año. Además, la misma tasa de crecimiento de los últimos dos años, de 2.4 por ciento, puede esperarse para la totalidad de este año. En contraste, la creación de empleo ha sido vigorosa, con la tasa de desempleo en 5 por ciento. Las cifras sobre empleo en abril serán divulgadas por el Departamento de Trabajo al final de esta semana.
La desaceleración fue reconocida por el banco central, al decidir dejar la tasa de interés sin cambio. La declaración, emitida al concluir la semana pasada la reunión del Comité de Mercado Abierto, dijo: “las condiciones del mercado laboral han seguido mejorando a pesar de que el crecimiento de la actividad económica parece haberse desacelerado.”
Una disminución de 25 por ciento en la inversión privada, respecto al trimestre anterior, así como menos exportaciones y estancamiento en el gasto de los consumidores, todos contribuyeron al rezago, mientras que incrementos en la vivienda y en el gasto de los gobiernos locales y estatales impidieron una caída más profunda.

Por Isaac Cohen*
*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.