La decisión más anunciada de la política monetaria de Estados Unidos ahora se describe en términos de lanzamiento de cohetes. Por ejemplo, a una semana de la reunión, en la cual se espera que el banco central aumente la tasa de interés, nos encontramos en la etapa de cuenta regresiva, mientras que la decisión, cuando ocurra, será descrita como el “despegue.”

Diversas señales han persuadido a casi todos los observadores que, el próximo miércoles16 finalmente, la Reserva Federal, aumentará la tasa de interés. Los indicadores más recientes de actividad económica revelan un paso sostenido de reactivación económica. El último informe del Departamento de Trabajo, de 211,000 empleos nuevos creados en noviembre y la tasa de desempleo sin cambio en 5 por ciento, confirmaron el promedio mensual de 234,000 nuevos empleos creados durante los últimos dos años. Además, algunos factores transitorios, tales como los bajos precios de la gasolina y la fortaleza del dólar han empujado la inflación por debajo de la meta de 2 por ciento, esperada por el banco central. Asimismo, la tasa de crecimiento económico de 2.1 por ciento del último trimestre fue revisada hacia arriba por el Departamento de Comercio, revelando la persistencia de un paso moderado de expansión.

Finalmente, la semana pasada, la Presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen dijo que el comienzo de la normalización de la política monetaria debe verse como un “testimonio” de lo lejos que ha llegado la recuperación de la economía estadounidense de la Gran Recesión.

Por Isaac Cohen*

   *Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.