La mayoría de las monedas de mercados emergentes están disminuyendo a niveles que no se veían desde hace casi seis años, como resultado de dos factores. Primero, la caída de los precios de las materias primas debida a la menor demanda causada por la desaceleración de la economía de China. Segundo, el inminente aumento en la tasa de interés en Estados Unidos. La semana pasada, el Indice MSCI de Monedas de Mercados Emergentes disminuyó a un nivel que no se veía en seis años. En Nueva York, el real brasilero se acercó a 4 por dólar, una severa caída en lo que va de este año de 33 por ciento. Algunos pronósticos anticipan que el real llegará a fin de año a 4.10 y a 4.35 en 2016.

Por ejemplo, Brasil es el principal productor mundial de azúcar y el precio internacional del azúcar la semana pasada descendió a US 0.12 centavos por libra, desde US 0.25 centavos en 2012. Casi un tercio de los ingenios azucareros de Brasil están cerrados y varios tienen dificultades para servir las deudas en dólares contraídas durante los días de precios altos

Este año, los ingresos de capital extranjero para adquirir bonos brasileros disminuyeron desde $10,000 millones en enero y se convirtieron en una salida de casi $6,000 millones entre junio y agosto. En septiembre,  la clasificadora de riesgo Standard & Poor´s rebajó la deuda brasilera a “chatarra.” El Instituto de Finanzas Internacionales, la asociación global de la industria financiera, estima que los flujos de capital de los mercados emergentes fueron negativos por $40,000 millones, entre junio y agosto.

 Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.