El Año Nuevo está comenzando nublado y por lo menos tres factores igualmente relevantes plantean interrogantes que requieren seguimiento durante el año.

La economía de China está experimentando una transición que genera volatilidad en los tipos de cambio y en los mercados mundiales. La caída de 7 por ciento en los mercados de valores de China, el primer lunes de este año, se convirtió en una estampida en los mercados mundiales. En Estados Unidos, el índice accionario Standard Poor’ s 500 cayó 6 por ciento, la peor semana de apertura anual de su historia. Por ende, la pregunta es si el aterrizaje de la economía de China será brusco o suave.

La siguiente interrogante es hasta dónde caerán los precios del petróleo, antes de tocar fondo. Durante 2015, la sobreproducción, el dólar fuerte y la lenta demanda empujaron hacia abajo los precios del crudo. En lo que va de este año, ha continuado la caída y los precios han llegado a menos de $30 por barril. Esto se acerca al pronóstico de $20 por barril supuestamente necesario para persuadir a los grandes productores que recorten la producción para que comience a ceder el exceso de oferta.

Finalmente, la última incógnita es que hará la Reserva Federal con las tasas de interés en Estados Unidos. Por ser la única economía avanzada que está expandiéndose moderadamente, surge la duda si la economía estadounidense puede continuar creciendo a pesar de la desaceleración global.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.