La diferencia entre el riesgo y la incertidumbre es que el riesgo se puede medir, mientras que la incertidumbre no se puede cuantificar. Durante los últimos seis años, el banco central de Estados Unidos, conocido como la Reserva Federal, le ha proporcionado “orientación futura” a los mercados respecto a mantener la tasa de interés cercana a cero, facilitando el cálculo del riesgo.

El ejemplo más reciente fue proporcionado por la Presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen, en testimonio ante el Congreso sobre la política monetaria. La Presidenta Yellen dijo que el el banco central podía seguir siendo paciente respecto a aumentar la tasa de interés. También dijo que el despegue puede comenzar dos reuniones después que la palabra “paciente” desaparezca de las declaraciones del banco central. Esto fue interpretado como que el despegue comenzará después de la reunión de junio de la Reserva Federal.

Sin embargo durante el fin de semana, en una conferencia celebrada en la Universidad de Chicago, el Vicepresidente de la Reserva Federal Stanley Fischer introdujo un elemento de incertidumbre. Interrogado sobre lo que ocurrirá después del despegue y lo que puede esperarse a largo plazo, el Vicepresidente Fischer dijo, “no hay una buena razón para que telegrafiemos cada acción que tengamos que adoptar.” Por lo cual, ante la ausencia de orientación, aumentará la incertidumbre y los mercados y los inversionistas tendrán que volver a basarse en los datos económicos para descifrar la postura de la política monetaria.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.