La tercera revisión final de las cifras de crecimiento económico de Estados Unidos, por el Departamento de Comercio, revelaron un fuerte rebote durante el segundo trimestre de este año, entre abril y junio. Recuperándose de la sorprendente caída de 2,1 por ciento del primer trimestre, atribuida al mal tiempo, la economía estadounidense creció, en el segundo trimestre, a un paso vigoroso de 4,6 por ciento.

La inversión comercial y las exportaciones fueron los factores principales que contribuyeron al rebote, mientras que el consumo sigue rezagado debido al estancamiento de los salarios. Durante el segundo trimestre, los aumentos en las ganancias de las empresas, generaron inversión comercial en equipo y en construcción.

Las exportaciones fueron el otro factor contribuyente, estimuladas primordialmente porque Estados Unidos se ha convertido en exportador neto de combustibles líquidos, superando a Rusia. Debido a la utilización de nuevas tecnologías, en Estados Unidos la producción doméstica de petróleo aumentó de 5 millones de barriles por día en 2005, a más de 8 millones de barriles diarios este año. Además, ha disminuido el consumo doméstico de petróleo, debido a la creciente eficiencia, en otros 3 millones de barriles por día. Ambos factores domésticos, hasta ahora, han protegido los precios del crudo contra los aumentos abruptos de precio que puede causar la tensión en el Medio Oriente. El hecho es que este año los precios del petróleo Brent han disminuido 13 por ciento, impidiendo un choque petrolero capaz de hacer retroceder la recuperación económica.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.