El mapa energético actual esta presenciando cambios profundos, especialmente por la producción de gas y petróleo de esquistos y de roca compacta en Dakota del Norte y Teja.En 2010, con 5 por ciento de la población mundial, Estados Unidos consumió 19 por ciento de la energía producida mundialmente. En ese mismo año, con 20 por ciento de la población mundial, China superó a Estados Unidos consumiendo un poco más de 20 por ciento de la producción mundial de energía.

Según la Administración de Información Energética del Departamento de Energía, hacia el final de 2020, la producción de petróleo en Estados Unidos alcanzará más de 8 millones de barriles por día (bpd), cifra que no se veía desde 1988. Asimismo, en 2013, la producción de gas de esquistos aumentó 1 por ciento, a 66,500 millones de pies cúbicos por día (mpc/d), desde 65,000 millones de mpc/d, después de aumentar 5 por ciento en 2012 y 7 por ciento en 2011.

Proyectando a futuro estos crecientes niveles de producción, hacia 2020 Estados Unidos se convertirá en un exportador neto tanto de gas como de petróleo. En el último número de la revista Foreign Affairs, Edward I. Morse, jefe de investigación sobre materias primas de Citi Bank proyecta que después de un saldo comercial negativo en petróleo en 2011 de $354,000 millones, Estados Unidos tendrá un saldo positivo de $5,000 millones en 2020. Lo mismo en gas natural, después de un saldo comercial  negativo de $8,000 millones en 2013, el saldo será positivo en $14,000 millones en 2020.

Por Isaac Cohen*

 *Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.