Hace dos años, cuando los cuerpos directivos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional decidieron celebrar sus reuniones anuales en Lima, Perú, las economías de mercado emergente estaban en auge. Al cierre de las reuniones anuales, el domingo pasado, las noticias de Lima eran diferentes. Las economías de mercado emergente están lidiando con la desaceleración en China, bajos precios de las materias primas, fugas de capital, depreciaciones cambiarias y escaso crecimiento. A la par del magro crecimiento de otras economías avanzadas, todos estos factores están contribuyendo a lo que el Gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney caracterizó como un “ambiente que no perdona.”

Dos enigmas predominaron en las reuniones. Primero, si China conseguirá efectuar un aterrizaje suave a medida que se vuelca hacia el consumo doméstico. El otro enigma consistió en adivinar cuando el banco central de Estados Unidos decidirá comenzar a subir la tasa de interés.

 Días antes de las reuniones, en una columna en el Washington Post, el Profesor de Harvard Lawrence Summers, ex Secretario del Tesoro y asesor del Presidente Barack Obama, presentó una perspectiva más sombría.  El Profesor Summers juzga los acontecimientos recientes como una confirmación de lo que ha llamado “estancamiento secular,”[ por el cual las economías avanzadas son “incapaces de crecer a tasas satisfactorias aún con políticas monetarias muy relajadas.” Ahora, la desaceleración en China y otras grandes economías de mercado emergente, como Brasil, están empeorando la situación.

Frente a tasas de inflación por debajo de las metas oficiales y tasas reales de interés extraordinariamente bajas, el Profesor Summers recomienda la adopción de políticas fiscales expansionistas.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.