El Director Ejecutivo para Mercados de Capital Globales, el Sr. Hung Tran, del Instituto de Finanzas Internacionales con sede en Washington y patrocinado por los grandes bancos, describió los resultados del Foro Económico y Financiero de China, celebrado en septiembre 10-11 en el Banco de Beijing. Más allá de los titulares sobre la zambullida de los mercados de acciones y la devaluación monetaria, el Foro se focalizó en el trilema de la política económica de China. El cual consiste en tratar de reconciliar tres objetivos divergentes: mantener la estabilidad cambiaria, aflojar la política monetaria y abrir cuenta de capital.

La tensión generada en la política económica por este trilema se localiza en sector externo y en la cuenta de capital. Como resultado de la reciente inestabilidad, la fuga de capitales ha obligado al banco central a intervenir con la consecuente reducción en las reservas de divisas. A junio de 2014, las reservas en divisas del Banco Popular de China alcanzaron $4 billones, un tercio de todas las reservas en divisas retenidas por los bancos centrales. A fines de agosto pasado, esta cifra disminuyó a $3,56 billones.

La pregunta fundamental es si quienes deciden en China podrán resolver la tensión, generada por el trilema, en forma que conduzca a un aterrizaje suave. Esto es crucial para el crecimiento económico mundial,  porque durante la década pasada la economía de China contribuyó un tercio a la expansión económica global, en contraste con la contribución de 17 por ciento de la economía estadounidense.

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.