Las últimas cifras sobre empleo en la economía estadounidense, divulgadas la semana por el Departamento de Trabajo, fueron decepcionantes. Asimismo, las revisiones hacia abajo de las cifras de empleo en julio y agosto indican que durante el tercer trimestre se desaceleró la creación de empleo. Durante 2014, el promedio mensual de creación de empleo fue de 260,000, mientras que durante el último trimestre, que terminó en septiembre, el promedio mensual fue de 167,000.

Los Asesores Económicos de la Casa Blanca reconocieron que “el lento crecimiento y la turbulencia financiera global” han desacelerado el “ímpetu doméstico” de la economía estadounidense. Como lo demuestran las cifras de empleo por sectores, la manufactura y las exportaciones de materias primas han sido afectadas por la fortaleza del dólar y la debilidad de la demanda en los mercados mundiales. Mientras que el sector minero, que incluye la producción de energía, se vio afectado por la caída de los precios de los hidrocarburos

Los abastecedores domésticos, tales como los servicios profesionales y comerciales, el entretenimiento y el comercio al menudeo, todos aumentaron las contrataciones en septiembre. Hasta el gobierno, al nivel estatal y local, aumentó 24,000 puestos de trabajo en septiembre. En total, el mes pasado la creación de empleo llegó a 142,000, mientras que los salarios se estancaron y la tasa de desempleo siguió igual en 5.1 por ciento, porque 350,000 personas dejaron de buscar trabajo. Por ende, la tasa de participación de la población en la fuerza laboral disminuyó a 62.4 por ciento, lo cual no se veía desde 1977.

      Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.