Como resultado del acuerdo para congelar la producción a los niveles de enero, entre Arabia Saudita y Rusia los dos mayores productores y otros, los precios del petróleo pueden haber tocado fondo, trepando desde $27 hace tres semanas a casi $40 por barril esta semana. Sin embargo, aún es prematuro caracterizar el alza como una tendencia.

Además del acuerdo entre los mayores productores, en Estados Unidos ha disminuido la producción de petróleo y gas natural, especialmente de esquistos, lo cual también ha contribuido al aumento del precio. En febrero, la producción de petróleo estadounidense alcanzó 9.1 millones de barriles por día (bpd) y la Agencia Internacional de Energía, en París, pronosticó que ésta disminuirá casi 530,000 bpd a lo largo de este año. Esta reducción de la producción se confirma por el número de plataformas petroleras activas en Estados Unidos, las cuales la semana pasada disminuyeron a 392, la cifra más baja de los últimos cinco años.

Una razón que aún no permite calificar de tendencia la reducción del precio es porque, según la Administración de Información Energética, los inventarios de crudo en Estados Unidos se encuentran al nivel más alto de los últimos 80 años.  Además, ante el levantamiento de las sanciones, se desconoce si Irán se unirá al acuerdo de congelamiento de la producción. Por ende, hay expectativa a las puertas de la próxima reunión de los principales productores, a celebrarse el 20 de marzo en Moscú, “para afinar estrategias de colaboración.”

Por Isaac Cohen*

*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.